Mi programa de gobierno será el de la “certidumbre”
Me he puesto a pensar que si
fuera candidato presidencial y tuviera que centrar mi mensaje en una palabra, ¿cuál
sería dicha palabra? Es un ejercicio difícil, porque hay que examinar de qué
carece toda la población venezolana, y además tiene que ser algo que pueda
medianamente ser cumplido. La palabra que me vino a la mente es “CERTIDUMBRE”.
Por supuesto, una candidatura mía a la presidencia
no es más que una fantasía y sólo lo hago para plasmar la idea central con un
tono un tanto jocoso (nos hace falta reír).
Pueblo de Venezuela mi
gobierno será el gobierno de la certidumbre (aplausos cerrados). Tal vez les
parezca algo estúpido que un aspirante a la Presidencia prometa algo tan etéreo
como eso, pero si se ponen a pensar bien, es quizás uno de los bienes más preciado
al cual se pueda aspirar, al menos en Venezuela. Un candidato que prometa
“CERTIDUMBRE” en Suiza, Suecia u Holanda definitivamente sería enviado al
manicomio, porque en esos países el ciudadano está rodeado en su vida cotidiana
de un ambiente de certidumbre, desde que se levanta hasta que se acuesta.
Lamentablemente, no es el caso de América Latina con su estilo desenfadado de
vida, de cómo vaya viniendo vamos viendo, y por supuesto Venezuela no escapa de
esto y posiblemente vaya a la cabeza.
Por otro lado, la incertidumbre ha sido
la norma tanto en la Cuarta República como en la Quinta, y ha dominado la vida
política, social y económica del país, independientemente de la orientación
ideológica del gobierno de turno.
En qué aspectos de nuestra
vida necesitamos un mayor grado de certidumbre y que ciertamente es tarea del
Estado y del gobierno de turno poder garantizar:
·
Certidumbre que no
seré asaltado y asesinado por un antisocial que quiera robarme el celular.
·
Certidumbre que tendré
la oportunidad de un trabajo bien remunerado que me permita tener un nivel de
vida digno, y no me vea forzado a tomar cualquier trabajo porque es mejor algo
que nada.
·
Certidumbre que el
precio de todas las cosas no variará en el futuro, de esta manera podré
planificar mis gastos y haré rendir mis ingresos, y no tener que pasar la pena
de estar devolviendo artículos en la caja porque no me alcanza el dinero.
·
Certidumbre que
cualquier trámite será expedito y fácil y no tener que madrugar para hacer una
cola y sufrir largas horas de espera con la esperanza de que me den un número,
y no me digan lo siento se acabaron los números vuelva mañana, pero eso sí, más
temprano a ver si tiene suerte. Es muy posible que alguien esté sonriendo
pensando las veces que un funcionario público le dijo algo así.
·
Certidumbre que
encontraré afeitadoras, desodorante, aceite, harina pan, etc. Poco a poco nos
hemos ido acostumbrando a que no encontremos el artículo que voy a comprar, nos
estamos acostumbrando a observar sutilmente a alguien que lleva una bolsa de
supermercado para escudriñar si lleva alguno de aquellos bienes preciados
señalados. Ayer me sorprendí enviando un mensaje de texto a un grupo con la
expresión – guaooo conseguí afeitadoras – la respuesta fue – fulanito dice que
le compres unas y te las paga después. La verdad es que no podemos ni debemos
acostumbrarnos a algo que en cualquier país es totalmente normal - comprar una
afeitadora, más aún no es posible que no podamos fabricarlas en el país.
· Certidumbre que podré
acceder a una vivienda digna, una aspiración que todos tenemos en la vida pero
que hoy es prácticamente imposible dado el nivel de remuneraciones promedio que
existe. Aquí haré una observación personal, en 2006 compré un apartamento en
Bs. 120.000,00, de acuerdo a mis ingresos mensuales de la época, podría haber
pagado el apartamento en 20 meses, ahora ese apartamento vale Bs. 1.500.000,00,
con mis ingresos actuales me tomaría algo así como 100 meses poder pagarlo.
·
Certidumbre que si mi
carro cae en un hueco la municipalidad me indemnizará, está bien - si es algo
muy fantasioso- cuando no tengo la
certidumbre que la municipalidad recoja la basura de las calles todos los días,
sería como mucho pedir.
·
Certidumbre que nadie
se robará ni un bolívar de mis impuestos, esto si es soñar despierto, pero no
podemos acostumbrarnos a que el robo de los dineros públicos sea lo normal.
·
Certidumbre que
cuando abra el grifo saldrá agua cristalina y potable, y no aire debido a algún
plan de abastecimiento especial (o sea racionamiento).
·
Certidumbre que
cuando presione el interruptor tendré luz y no estar sometido a racionamientos
de la energía.
·
Certidumbre que en
cualquier hospital seré atendido de inmediato y que mis familiares no tendrán
que andar pegando carreras consiguiendo gasa, vendas, inyectadoras, medicinas.
Como ustedes pueden observar
lo que nos falta en este país es certidumbre. Como mencionamos a Suiza, el
reino de la certidumbre, al comienzo del artículo, podemos señalar que un suizo
puede caer en una depresión severa si lo ponemos a vivir en un ambiente de
incertidumbre como el que experimentamos aquí. En este sentido, debemos
sacarnos el sombrero ante el venezolano por su capacidad de adaptación infinita
a un ambiente hostil, que lo obliga a sufrir horas entrampado en un tráfico endemoniado,
sentado en unidades de transporte desvencijadas que van vomitando un humo negro
tóxico a diestra y siniestra, con un chófer que coloca la música a todo
volumen. Un venezolano que si tiene la fortuna de un trabajo formal
posiblemente gane un sueldo mínimo que apenas le alcanza para sobrevivir, y si
es un trabajador informal, posiblemente deba soportar las inclemencias del
clima, y enfrentar el peligro de ser arrollado en una autopista donde se dedica
a vender chucherías. Un venezolano que todos los días corre el riesgo de ser
asaltado y asesinado para quitarle un celular.
Siguiendo con la parodia del
candidato, el mío será un gobierno en que la certidumbre debe estar asociada
obligatoriamente a la transparencia, un gobierno que no oculte nada y que ponga
a disposición de la población toda la información que maneje. Un gobierno que
entregue la Contraloría de la República, la Fiscalía y la Defensoría del pueblo
a la oposición política, un gobierno en que los jueces respondan a diferentes
partidos políticos y que su posición política sea manifiesta. Me parece
totalmente lógico que los poderes del Estado distintos al Ejecutivo tengan en
sus manos la función contralora del gobierno de turno, esta es una manera de
mejorar la lucha contra la corrupción, pues será difícil encontrar alguien más
interesado en hacerle la vida de cuadritos al gobierno que sea, denunciando
actos de corrupción que los adversarios o enemigos políticos.
Por otra parte, se trata de
tener un gobierno que fomente las siguientes acciones para tener una mayor
transparencia y uso adecuado de los recursos públicos:
Prohibir por ley las costosas
vallas publicitarias a color en las construcciones de infraestructura del
Estado.
Prohibir por ley que un
funcionario ocupe más de un cargo. Debemos acabar con esa práctica nociva de
funcionarios que parecen Superman, pero sin capa y que no vuelan.
Prohibir que un ministro
tenga una profesión distinta al quehacer del ministerio en cuestión, que no
haya un ministro de infraestructura que sea sociólogo, un ministro de educación
que no sea educador, etc. Esto me parece de lógica muy simple, si para cargos
subalternos le solicitan a los aspirantes una profesión afín al cargo a
desempeñar.
Prohibir por ley los
enroques ministeriales. Si un ministro no lo hace bien en una cartera, como lo
vamos a cambiar a otro ministerio.
Prohibir que un ministro
entrante llegue con un equipo de gente (su gente), a lo sumo él y su secretaria
privada. Estos cambios de equipos completos impide totalmente la continuidad
administrativa, es una práctica ineficiente y facilita la corrupción.
Prohibir que un ministro que
haya sido destituido pueda volver a ser ministro.
Cuando el Presidente decida
nombrar a un ministro que su curriculum sea publicado en los diarios de mayor
circulación.
Cuando el Presidente decida
remover a un ministro exponga por escrito y en diarios de circulación nacional
los motivos para la destitución, y que el ministro destituido tenga derecho a
réplica.
Que todo ministro presente
su plan de acción por escrito, máximo a 30 días de su toma de posesión del
cargo y se publique en la prensa nacional.
Trimestralmente todo
ministerio deberá presentar una memoria y cuenta por escrito de sus logros y el
porcentaje de cumplimiento de su plan de acción, ante la Asamblea Nacional, la
cual será publicada en la prensa nacional.
Todo ministro que no cumpla
en un trimestre al menos un 60% de las metas trimestrales planteadas deberá
renunciar de inmediato.
Decretar por ley que todo
funcionario público debe dar explicaciones públicas de su gestión cuando sea
solicitado por 50.000 habitantes.
Que el CNE esté compuesto
por representantes de todos los partidos políticos, de esta manera cada tolda
política podrá defender sus intereses.
Queda prohibido por ley que
un ministerio, ente u organismo público solicite créditos adicionales que
superen el 25% del presupuesto original. Esta es otra práctica total y
absolutamente nociva, los gobiernos acostumbran a presentar presupuestos
irreales y saben de antemano que a tres meses de iniciado un año fiscal deberán
estar solicitando créditos adicionales.
La creación de un nuevo
ministerio deberá decidirse en referéndum popular.
Se prohíbe por ley que el
Presidente de la República se ausente del país por más de 30 días al año.
Por ley, el Presidente se
verá obligado a rendir cuentas del gasto de cada viaje en un plazo no mayor de
15 días, remitiendo las facturas y comprobantes a la Asamblea Nacional, lo cual
deberá ser publicado en la prensa. Además, antes de cada viaje deberá
publicarse el listado de la comitiva que lo acompañará, si esta incluye más de
10 personas deberá justificarse el exceso de personas.
Se prohíbe por ley cualquier
partida secreta que exista.
Modificar la Constitución
para fijar el período presidencial a 4 años con reelección inmediata por solo
un período, y eliminar el referéndum revocatorio.
Incrementar sustancialmente
la cantidad de juzgados y jueces a nivel nacional. El 80% de los jueces deberán
ser titulares.
Crear mecanismos fiscales
para incentivar la inversión y la producción como pueden ser rebajas
impositivas, simplificación de trámites.
Impulsar el Gobierno
Electrónico
Centralizar todos los
ingresos en divisas en el Banco Central y prohibir la creación de fondos en
dólares fuera del control del Banco Central, devolverle la autonomía en su
gestión. El presidente del Banco Central debería ser electo por voto popular.
La misión fundamental del Banco deberá ser la estabilización del valor de la
moneda.
Impulsar la exportación no
tradicional, eliminando todo impuesto a la actividad, simplificando trámites y
proveyendo créditos blandos.
Si nos ponemos a ver muchas
de las medidas descritas no parecen difíciles de implementar pero requieren por
supuesto el valor y la voluntad política para hacerlo. Valor, porque implica
que el Gobierno está dispuesto a ceder poder, está dispuesto a ceder la función
contralora a la oposición y está dispuesto a rendir cuentas ante la ciudadanía.
Cabe destacar que las
medidas propuestas tienen una característica muy importante, las mismas pueden
ser implementadas por cualquier gobierno haciendo abstracción de la posición
ideológica, siempre y cuando estemos en el marco de un sistema democrático en
el cual exista una oposición política.
Por supuesto, la puesta en
marcha de este tipo de medidas no está exenta de obstáculos y resistencias,
estos seguramente provendrán de la clase política, la cual sea de izquierda o
de derecha se resistirá a cualquier menoscabo de su poder e influencia.
Pienso que si fuéramos
capaces de implementar algunas de estas medidas podríamos tener un mejor país,
independientemente que el gobierno de turno sea de izquierda o derecha, de
orientación popular y que busque la justicia social, o sea fervoroso creyente
de las bondades de la economía de mercado.
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