SICAD
II o el camino a la pérdida de la soberanía económica
Hernán Luis Torres Núñez
Como siempre, cuando uno escribe algo es importante contextualizar, SICAD II viene a ser una tercera vía de cotizar el valor de un dólar, por un lado está el dólar CADIVI a Bs. 6,30, el SICAD I con una cotización alrededor de los Bs. 11, el SICAD II alrededor de Bs. 50 y el paralelo (anteriormente el ilegal e innombrable) alrededor de unos Bs. 70. Estos valores diferentes del dólar se encuentran atados a un esquema de control de cambios.
Un control de cambios
combina por un lado la fijación de la moneda nacional a un valor determinado de
una moneda extranjera de referencia, en este caso, el dólar de Estados Unidos,
y por otro lado, el control de la oferta de dólares a personas naturales y
jurídicas residentes en el país.
En términos generales, los
economistas pueden justificar un esquema de control de cambios durante un
tiempo relativamente corto, y cuando la moneda nacional está bajo un ataque
especulativo de agentes económicos nacionales o extranjeros, que extraen
dólares de las reservas internacionales y los sacan del país. Esta situación
sucede cuando los capitales extranjeros radicados en el país deciden emigrar y
convierten la moneda nacional en dólares y los envían al extranjero. También
puede suceder cuando los nacionales pierden la confianza en la economía del
país, existe una alta inflación y estancamiento productivo, en estas
condiciones se prefiere cambiar la moneda nacional por una divisa que mantenga
su valor.
En Venezuela el control
cambiario tiene ya una larga data desde el 2003, y comenzó con una única
cotización del dólar en términos de bolívares, para llegar al esquema actual
donde existen cuatro cotizaciones distintas del dólar. Por lo tanto, podemos
decir que el actual control cambiario ha violado la recomendación de ser un
esquema de intervención de corto plazo para estabilizar la economía y evitar la
depreciación de la moneda y la fuga de capitales.
Ahora bien ¿por qué un
control de cambios es una medida excepcional de corta duración? La razón
estriba en que a la larga el control de cambios produce un desequilibrio y una
distorsión de la economía. Si estamos en presencia de una economía
inflacionaria (caso venezolano) y el dólar tiene un valor fijo en términos de
bolívares, el dólar se hace extremadamente barato y en vez de producir conviene
importar. Para poner un ejemplo, si tenemos un tipo de cambio de Bs. 2 por
dólar, y una camisa venezolana cuesta Bs. 10 tenemos que en términos de dólares
cuesta US$ 5, y si una camisa importada cuesta US$ 7, la camisa venezolana es
más barata. Sin embargo, si la inflación lleva a la camisa venezolana a costar
Bs. 20, o sea US$ 10, la camisa importada se hace más barata y se desincentiva
la producción nacional. La única manera de abaratar la camisa venezolana y
ponerla a la par de la importada es por medio de una devaluación.
Es un hecho que la
cotización del bolívar en términos de dólares ha estado fijada por debajo de la
paridad real. En este sentido, podemos calcular grosso modo, cuál es esa
paridad real si tomamos la cantidad de bolívares circulantes en la economía, es
decir, la masa monetaria, y la dividimos por el monto de las reservas
internacionales (masa monetaria en Bs. /US$ en reservas monetarias). En la
medida que se da esa disparidad en cualquier mercado de divisas controlado, y además,
el país sufre una inflación galopante, deberá aparecer tarde o temprano, un
dólar paralelo o negro. Es lo que ha ocurrido en Argentina al conocerse la
verdadera magnitud de la inflación, lo que disparó el valor del dólar paralelo
respecto del oficial.
También podemos preguntarnos
si el control de cambios tiene que ver con una economía socialista. Esto va a
depender de que es lo que llamamos una economía socialista, si lo que llamamos
economía socialista es aquella en que está abolida la propiedad privada de los
medios de producción, y todo el aparato productivo le pertenece al Estado (la
extinta Unión Soviética), entonces podríamos decir que como el mercado ha sido
abolido en toda la economía, es decir ya no existe un mecanismo de fijación de
precios por la oferta y la demanda, también carece de sentido tener un mercado
cambiario.
Ahora bien, si entendemos
por socialista una economía mixta donde conviven las empresas estatales y las
privadas, y donde el Estado controla y supervisa el funcionamiento de la
economía, que yo llamaría el modelo socialdemócrata (adeco si ustedes quieren),
y que aparentemente, es el modelo que se está impulsando, entonces el control
cambiario puede distorsionar la economía de una manera tal, que el país pierda
su capacidad exportadora de bienes distintos al petróleo, se destruya la
industria nacional y se fomente una economía importadora de puertos, lo que
significa una pérdida lamentable de soberanía económica.
Como ya he señalado en otros
artículos, gobiernos afines al venezolano, con la excepción de Argentina, y ya
vemos los malos resultados económicos de los gauchos, no han caído en la trampa
de un control de cambios asfixiante, es el caso de Ecuador donde la economía
está dolarizada, Brasil, Uruguay y Bolivia, países que exhiben una inflación
muy baja de un solo dígito y han emprendido acciones efectivas para reducir la
pobreza.
El régimen de CADIVI con una
cotización de Bs. 6,30 por dólar reservada para alimentos y medicinas implica
que no puede haber ningún estímulo para la producción de esos rubros a nivel
nacional, siempre será mejor importarlos. Ahora bien, esto también significa
una carga bastante onerosa para el gobierno que se ha echado sobre los hombros
gran parte de la importación de dichos rubros. Por ejemplo, supongamos que el
Gobierno recibe US$ 200 por exportaciones petroleras y debe importar US 100 por
alimentos y medicinas. Esto significa que le quedan US$ 100 para otros gastos
en bolívares, si cambia los dólares a la tasa de Bs. 6,30 por dólar, dispondrá
de Bs. 630, ahora supongamos, que los cambia a una tasa de Bs.11, entonces
obtendría Bs. 1.100. Como podemos observar al gobierno le conviene una
devaluación permanente del bolívar para cuadrar su flujo de caja en bolívares,
a un costo de mantener una economía inflacionaria.
El SICAD I a un cambio de
Bs.11 destinado a importaciones de rubros importantes como maquinarias y
repuestos entre otros, al compararse con el valor real del bolívar respecto del
dólar implica una sobrevaluación del bolívar, por lo tanto, también desestimula
la producción nacional. Para un empresario es mucho más rentable dedicarse a la
importación que a la manufactura, bajo este esquema es imposible plantearse una
política de sustitución de importaciones.
El SICAD II un mecanismo de
libre oferta y demanda de dólares, que en estos momentos gira alrededor de los
Bs. 50 por dólar, será un mecanismo al cual podrán acceder las empresas que no
puedan obtener dólares CADIVI ni del SICAD I, sin embargo, como el valor del
dólar es muy superior, ello puede implicar un impulso a la inflación, la cual puede
mantenerse o superar el techo de 56% del año pasado.
Ahora bien, desde otro punto de vista, SICAD
II, con una paridad cambiaria de Bs 50 por dólar, es una excelente oportunidad
para las empresas extranjeras asociadas con el gobierno que vienen a invertir
en Venezuela, obviamente necesitarán muchos menos dólares para realizar sus
inversiones y sufragar sus gastos operativos en bolívares, incrementándose su
rentabilidad. Además, si PDVSA vende dólares en SICAD II, su flujo de caja en
bolívares se vería potenciado obviamente. Por lo tanto, SICAD II parece muy
bueno para los inversionistas extranjeros y PDVSA, y muy malo, para las
empresas que no puedan importar a Bs. 6,30 o Bs. 11.
El precio del dólar en SICAD
II como en cualquier mercado dependerá de la oferta y la demanda, en virtud de
estar en una economía inflacionaria en la que nadie desea conservar bolívares y
prefiere convertirlos en bienes tangibles o dólares podemos predecir una gran
demanda, sin embargo, la duda viene por el lado de la oferta. Es obvio que los
petrodólares se hacen cada día más escasos frente a los gastos del gobierno,
que cada día se gastan más dólares en importaciones directas del gobierno,
dejando menos dólares para ser convertidos en bolívares.
Frente a la actual situación
política, una forma efectiva del gobierno de distender la situación sería
entregar dólares a las empresas para que paguen sus deudas y vuelvan a importar
para reponer inventarios, sin embargo, esto se está haciendo a cuenta gotas, lo
que es una prueba fehaciente de la sequía de dólares, además, el anuncio de una
posible alza de la gasolina ratifica lo anterior.
Con respecto al dólar
paralelo, este seguirá elevado mientras no exista una oferta suficiente como
para satisfacer la demanda.
Mientras escribo estas
líneas me acaban de informar que los jugos de medio litro han pasado de costar
Bs. 8 a Bs. 15, confirmando el hecho de que el actual sistema cambiario
propulsará la inflación, la cual yo pienso no estará por debajo de la del año
pasado.
Por último, un sistema de control de cambios debe servir
para evitar la devaluación o pérdida de valor de la moneda nacional, y debe
servir para frenar la fuga de capitales. En el caso venezolano ninguno de estos
objetivos han sido alcanzados.
Cuando se instala el control de cambios en el año 2003,
el dólar se cotizaba en Bs. 1.924,00, en el 2014 llegó a Bs 6.300,00 (CADIVI); Bs.
11.000,00 (SICAD I); Bs. 50.000,00
(SICAD II) y Bs. 70.000,00 (el ex innombrable o paralelo), hemos expresado las
paridades en términos de bolívares viejos para poder compararlos a través del
tiempo. Por lo tanto, el objetivo de evitar la depreciación de la moneda no se
logró. Por otra parte, desde el año 2003 hasta
el 2013 han salido del país un total de 140.693 millones de dólares según el
Banco Central, lo que da a entender que tampoco se ha frenado la fuga de
capitales. Como si lo anterior no fuera suficiente, el control cambiario
ha sido una fuente de corrupción que ha permitido la salida de 20 mil millones
de dólares en divisas asignadas a empresas de maletín, reconocido por altas
autoridades del gobierno.
El control de cambios:
¿Ha propiciado el tránsito hacia una economía
socialista productiva? NO
¿Ha potenciado la industria nacional? NO
¿Ha permitido una mayor soberanía económica? NO
¿Ha combatido el rentismo petrolero? NO
¿Ha contenido la inflación? NO
¿Ha protegido el valor del bolívar? NO
¿Ha evitado la fuga de capitales? NO
¿Ha evitado la corrupción? NO
Entonces me pregunto yo - ¿para qué sirve el
fulano control de cambios? - que alguien me explique, y lo antes posible, por
favor.
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